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Daimo Villegas: el arquitecto que cambió de rostro de Taltal

Daimo Villegas Ángel es actualmente el Director de Obras de la Municipalidad de Taltal, lugar de gran significado para él, ya que es donde ejerció por primera vez como arquitecto. Con más de 20 años trabajando en esta comuna, podemos decir que fue el encargado de embellecer la ciudad.

Nacido en El Salvador, Villegas sintió el llamado de la arquitectura gracias a las amistades que tenía cuando estudiaba en el Liceo Diego de Almeida, quienes le comentaron acerca de la belleza de la carrera y lo motivaron a postular a la Universidad Católica del Norte, para luego irse a Taltal. 

Como parte del municipio, cumplió distintos roles en diversos proyectos que tuvieron bastante impacto en la comunidad, entre los que destacan la recuperación del teatro de la ciudad al que hoy conocemos como Centro Cultural de dicha comuna, la restitución de la iglesia y el mejoramiento de la Plaza de Armas, entre otras acciones que son parte del corazón de la ciudad. 

Justamente este arquitecto participa del Proyecto BIM Antofagasta, impulsado por la Escuela de Arquitectura de la UCN, donde cuenta sobre su trabajo y la importancia de su carrera.

¿Qué lo llevó a elegir su profesión?

– Básicamente fue por amistades que estudiaban arquitectura, yo los conocí en El Salvador cuando estudiaba en el Liceo Diego de Almeida. Ellos me hablaban de la carrera, de qué se trataba, me pareció súper interesante y fue la primera de mis postulaciones para la educación superior, quedé e inicié mis estudios. 

Conocí cómo era, me fue gustando cada vez más, una labor apasionante, poco a poco se fue abriendo el mundo que le es propio, une la ciencia, el arte y la tecnología, es una carrera enriquecedora y compleja, que requiere mucha dedicación. 

Fueron momentos de entrega de compañeros y profesores al aprendizaje, lo que se daba en los talleres, pero también en actividades culturales, de las cuales todos participamos, allí exploré las artes escénicas con otros colegas. Mientras algunos lo hicieron en el baile, la pintura o la música. Muchos profesionales recuerdan con gran afecto la intensidad cultural universitaria de aquellos tiempos.

¿Cuál fue su inspiración al iniciar su trabajo en la comuna de Taltal?

– Cuando llegué en 1993, yo venía como egresado y aquí había harto que hacer en el ámbito de la ciudad y con el alcalde de ese tiempo aceptamos el desafío de ir trabajando junto con los equipos de trabajo, que en referencia a hoy día, eran compuesto por menos personas, todos asumimos múltiples tareas. No era una gran ciudad pero la vida es igual de rica y compleja. 

Fuimos conformando un plan de trabajo durante esos años, no fue algo que se hizo de la noche a la mañana, fue una labor de día a día. La visión era darle una frescura a la ciudad, recuperando primero el lugar para el habitante, tejiendo aquellas cosas que no parecen gloriosas, pero permiten arraigar la vida con señorío, potenciamos las mejoras de los pisos, aceras, áreas verdes y el levantamiento de muros de contención. Así en un primer paso, en este trozo de desierto al lado del mar ordenamos la tierra, los suelos y las sombras y luces.  

Buscábamos darle un nuevo aire a la ciudad, sabiendo que la inversión privada es muy lenta, así que el aporte público es bastante importante para construir la ciudad sobre todo los espacios públicos, para el día y la noche de lo cotidiano y lo extraordinario de días de verano y festividades. 

Ese fue nuestro quehacer junto con las tareas normales diarias de otra índole pero siempre con la mirada puesta en embellecer la ciudad. Y es así cómo se transformó en la “joya”, como muchos le dicen. Debe ser cuidada, bien tratada y por sobre todo manifestar el querer en acciones. Eso es cultivar, eso es cultura. Ya muchos planean disfrutar en paz en ella. Esto no es fácil ni inmediato. 

¿Qué obras emblemáticas de Taltal tuvo a su cargo?

– Como municipio nos tocó ser contraparte técnica, formuladores, a veces apoyo en diversos proyectos que tuvieron bastante impacto en la comunidad. Entre estos los más destacados son el primer Plan Regulador que se aprobó y publicó en 2001. Fue el primer instrumento de planificación territorial que tuvo la comuna y que posteriormente se modificó en 2012. 

Luego existieron obras como la recuperación del teatro que estaba abandonado, que estaba destruido, que tenía problemas porque nunca se terminó por el año ‘60 y se recuperó, hicimos las gestiones para volverlo a la vida. Se formuló ese proyecto a través del municipio con el apoyo de la Dirección de Arquitectura, lo que es hoy el Centro Cultural de Taltal. Ese también es un proyecto que posteriormente se inauguró y yo ya no estaba trabajando en la municipalidad.

Después del incendio de la Iglesia, nos correspondió gestionar su restitución. Eso también fue un proyecto que nos tocó poder formular, ver el diseño y posteriormente la ejecución.

Hay una serie de proyectos pequeños relacionados con la construcción de muros de contención, jardineras, mejoramiento de calles a través de proyectos de mejoramiento urbano. Todo esto con recursos propios de la municipalidad, también se levantaron bastantes proyectos relacionados con áreas verdes y embellecimiento de las calles. 

Otro proyecto emblemático que también nos tocó levantar fue la creación de la Escuela Alondra Rojas. Al final la mejor conclusión era generar un nuevo colegio para Taltal y eso también nos tocó participar de la gestión de ese proyecto. Así también con un proyecto que en ese tiempo era bien anhelado que era el mejoramiento y ampliación del Liceo C-21 Juan Cortés Monroy Cortés, ese también fue un proyecto emblemático que se desarrolló en ese tiempo. 

Otra iniciativa que fue muy bonita y también tuvo participación ciudadana fue el mejoramiento de la Plaza de Armas de Taltal. Llegaron dos propuestas que se presentaron a la comunidad y se eligió la propuesta más tradicional, como estaba la plaza, pero mejorada. El lugar es muy emblemático, siendo muy querido por la comunidad.

¿Cuáles son sus planes a futuro?

– En lo personal como Director de Obras, seguir aportando a la comunidad desde la municipalidad en cuanto a labores que tengan cumplimiento de la normativa de urbanismo y construcción, pero también desde ahí hacer entender la importancia de que haya una mano profesional siempre en los proyectos, de tal manera que las inversiones que realicen puedan tener buen fruto y estén bien diseñadas y no tengan problemas en el futuro. 

¿Cómo ve el futuro de la arquitectura en la Zona Norte?

Muy interesante, existe una muy buena discusión y planteamientos respecto de hacer arquitectura en el desierto y son los jóvenes quienes van asimilando este quehacer a partir de la experiencia académica y laboral de generaciones más contemporáneas. El futuro lidia con desafíos a escala e intensidades mayores.

Un aspecto que también está presente y genera un optimismo propio de los arquitectos, son los cambios que se requieren para un Chile más justo e igualitario, lo cual obviamente permea nuestra profesión, siendo los jóvenes los principales impulsores de este cambio.

¿Qué beneficios le ha dado participar en el Proyecto Red BIM?

– Estamos en pleno proceso del curso, yo estoy en la parte de adopción. Lo que uno entiende es que este es un cambio cualitativo y cuantitativo en la industria de la construcción, un cambio que es muy importante ya que no solo obedece a un software específico, sino que es una filosofía. 

No es cada uno trabajando de forma individual sino que todos trabajando de forma conjunta y para eso tenemos que ponernos de acuerdo, estar en sintonía, usar un mismo lenguaje, tener claros los conceptos para poder asimilar este salto.

Es muy valioso lo que se está haciendo y para nosotros es muy interesante poder participar, eso se agradece bastante porque entendemos que es un salto muy importante para la industria de la construcción en este caso.

¿Qué opina del Proyecto Red BIM Antofagasta?

– Es algo que se viene, si no somos capaces de ponernos al día con este curso, vamos a ver que después van a ocurrir cosas que no vamos a entender mucho si no nos capacitamos al respecto. 

Por lo tanto, este curso BIM en el fondo nos ayuda a conectarnos con este salto industrial que viene, es super valioso y super importante, es un tema que hay que abordar y es complejo, es difícil sobretodo porque requiere mucha coordinación, mucha interacción entre los equipos tanto en lo público como en lo privado. 

Se requiere tener una mirada diferente, no como normalmente han sido los procesos con los que hemos trabajado antes, y siempre aportando desde la experiencia para poder mejorar estos procesos.

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